PROCEDIMIENTO ORDINARIO

El Procedimiento Ordinario se aplica para el enjuciamiento de delitos que tengan prevista un pena privativa de libertad superior a 9 años. La fase de instrucción, denominada aquí Sumario, corresponde al Juez de Instrucción, y a la Audiencia Provincial la fase intermedia y el Juicio Oral (salvo en caso de aforamientos o delitos cuya competencia esté atribuida a la Audiencia Nacional).

El procedimiento ordinario, al igual que que todos los procedimientos penales, se inicia mediante una fase de investigación denominada, llamada en este caso Sumario, encaminada al esclarecimiento de los hechos. Según el art. 299 de la LECrim, constituyen el sumario las actuaciones encaminadas a preparar el juicio y practicadas para averiguar y hacer constar la perpetración de los delitos con todas las circunstancias que puedan influir en su calificación, y la culpabilidad de los delincuentes, asegurando sus personas y las responsabilidades pecunarias de los mismos.

Del mismo modo, el art. 301 de la LECrim nos dice que las diligencias del sumario serán reservadas y no tendrán carácter público hasta que se abra el juicio oral, con las excepciones determinadas en la presente Ley.

Una vez que el Juez tiene conocimiento por cualquier medio de la comisión de un hecho delictivo incoará, según la gravedad de los hechos en cuestión y la pena que pueda corresponder según el Código Penal. Durante la instrucción de la causa, y mediante las diligencias de investigación previstas en la LECrim (LIBRO II.DEL SUMARIO – Título V De la comprobación del delito y averiguación del delicuente – Art. 326 – 485), el Juzgado determinará si los hechos investigados quedan indiciariamente acreditados y pueden llegar a ser constitutivos de delito y a quién corresponde su enjuiciamiento.

Una vez finalizada la investigación, si no se ha procedido al sobreseimiento o archivo de las causa, la tramitación continuará abriendose juicio oral, y dará comienzo la Fase Intermedia.

La fase intermedia tiene como objeto determinar o decidir si es posible iniciar el juicio oral a la vista de todo lo actuado en la fase de investigación. En ella se decide:

  1. Si la vista de la investigación llevada a cabo, han de practicarse nuevas diligencias de investigación.
  2. Si es necesario transformar el procedimiento en el adecuado a la materia o la gravedad de la pena.
  3. Si procede  el sobreseimiento de la causa o la apertura del juicio oral
  4. Si falta algún presupuesto procesal que impida el enjuiciamiento para, en su caso, proceder a la subsanación o archivar las actuaciones.

Finalizada la fase de Sumario (instrucción), y la fase intermedia, da comienzo la fase del Juicio Oral, la cual se desarrolla ante un Juez distinto del que ha llevado a cabo toda la fase de investigación, con la finalidad de garantizar la imparcialidad en la causa.

La fase de Juicio Oral tiene como objeto practicar, como regla general, toda la actividad probatoria que servirá como fundamento a la sentencia. Está regulada en el LIBRO III. DEL JUICIO ORAL [art. 649 – 749] de la LECrim, y por ella se rigen  los siguientes principios y garantías para el acusado:

  • Principio acusatorio: vinculado al derecho de defensa y a un proceso justo y con todas las garantías, que supone una serie de limitaciones, tales como la imposibilidad de decretar la apertura del juicio oral sin una acusación previa, la vinculación de la sentencia a los hechos, a la calificación jurídica y a la petición punitiva reclamada por la acusación y la prohibición de que el Tribunal de apelación agrave la situación del acusado cuando sea únicamente él quien recurra.
  • Principios de contradicción y de igualdad de armas: Ambas partes tienen la posiblidad de intervenir en la práctica de la prueba para contradecir sus resultados o para proponer medios de prueba medio de prueba alternativos, y disponer de igualdad de condiciones de ataque y defensa.
  • Oralidad: Toda la prueba se va a practicar de forma oral para garantizar así una mayor espontáneidad y ofrecer mayores elementos de juicio al Tribunal que ha de valorarla, con la excepción de la prueba documental, los informes periciales y las pruebas preconstituidas.
  • Inmediación: Toda la prueba (execepto la que se practicó como anticipada) ha de practicarse ante el tribunal que tiene que dictar Sentencia y, por tanto, el que ha de valorarla.
  • Principio de publicidad: Como regla general las actuaciones llevadas a caba en el juicio oral son públicas, lo que constituye una garantía frente al ejercicio arbitrario de la potestad jurisdiccional.

Una vez finalizada la fase del Juicio Oral, y celebrado el Juicio Oral, el Juez o Tribunal declarará concluso el juicio para sentencia. Dispone el art. 741 que el Tribunal, apreciando, según su conciencia las pruebas practicadas en el juicio, las razones expuestas por la acusación y la defensa y lo manifestado por los mismos procesados, dictará sentencia dentro del término fijado en esta Ley,

Además de lo anterior, el art. 742 dispone que en la Sentencia se resolverán todas las cuestiones que hayan sido objeto del juicio, condenando o absolviendo a los procesados, no sólo por el delito principal y sus conexos, sino también por las faltas incidentales de que se haya conocido en la causa, sin que pueda el Tribunal emplear en este estado la fórmula del sobreseimiento respecto de los acusados a quienes crea que no debe condenar. También se resolverán en la sentencia todas las cuestiones referentes a la responsabilidad civil que hayan sido objeto del juicio.

El Letrado de la Administración de Justicia notificará la sentancia por escrito a los ofendidos y perjudicados por el delito, aunque no se hayan mostrado parte de la cuasa.